
Nuestro segundo montaje Titulado “Por Joel”, tiene como prioridad develar a través de un ejercicio escénico, la crudeza del sistema imperante, de cómo la clase oprimida es humillada y como deja transar su dignidad pasando a ser un producto del Mercado
La obra “Por Joel”, escrita por Domingo Tessier, esta basada en un hecho real ocurrido en 1976, en el cual un empresario agrícola (Fernando Rodríguez), acusa de robo a un joven (Joel Morel), quien es torturado hasta llegar a su muerte
Nos enfrenta a los distintos tipos de relaciones que se establecen a partir del dinero, generando una red de engaños para encubrir este crimen.
Para comunicar esta premisa nos es necesario ahondar en los conceptos de, Justicia, corrupción, ignorancia, amor filial, presentes en nuestro país.
¿Cómo la ambición nos lleva a cometer actos irracionales? El sentido de propiedad ¿Nos da el derecho de hacer justicia por nuestras propias manos?, ¿Qué es lo justo?, ¿Qué puedo llegar a tranzar por dinero? Son las reflexiones que se nos plantean como interrogantes, para ser desarrolladas mediante el montaje.
“Por Joel” es un ejercicio escénico en donde la premisa es contar una historia de la forma mas sencilla, ¿Cual es la materia prima del actor? Es esta la base para la construcción de la ficción, la obra es tomada como un ejercicio coral, en donde la relaciones generadas en el espacio, los ritmos, es desde el espacio vació de donde se va generando la reconstrucción de este crimen.
La música o más bien sonoridad de la obra es construida desde el escenario, el sentido de esta, su estructuración no va en necesaria correlación con la acción sucedida generándose contrapuntos con la acción y a partir de esta se va construyendo diferentes texturas sonaras que pasan desde la composición clásica, hasta la música electroacústica por llamarla de algún modo.
El montaje centra su mirada en las formas de relaciones que se entablan a través del dinero, cuando hablamos de “Por Joel” hablamos de Chile, de un país quebrado, es decir, de una generación sin patria, sin sentido, ahogada en el sistema existente, una generación que esta en constante pugna ética.
Las compleja diferencia de clases existentes genera un arte disociado de su entorno, olvidando el sentido de lo que hacemos.